25 de febrero de 2026
Mejores faros que visitar en la Costa da Morte

Hay algo hipnótico en un faro. Solitarios, resistentes, enfrentándose al viento y a las olas. Como si guardaran en sus luces las historias de todos los que surcaron estas aguas.
La Costa da Morte, en Galicia, está llena de estos guardianes del mar, y recorrerlos es como seguir el hilo de una leyenda que nunca termina.
Por qué hay tantos faros en la Costa da Morte
Su nombre ya lo dice todo: la Costa da Morte es una zona de mar bravo, de naufragios y leyendas.
Durante siglos, las aguas frente a sus acantilados fueron temidas por los marineros.
Para guiar a los barcos y evitar tragedias, se construyeron numerosos faros a lo largo de este litoral indomable.
Hoy, muchos de ellos siguen en funcionamiento, pero también son parte del paisaje emocional de Galicia: lugares donde la tierra se acaba y comienza el misterio.
Faros que deberías conocer en la Costa da Morte
Faro de Fisterra
El más mítico.
Para los romanos, era el “fin del mundo”. Hoy, es parada obligatoria del Camino de Santiago y símbolo del horizonte infinito.
Ver atardecer desde aquí es una experiencia espiritual.
Faro Vilán (Camariñas)
El primero electrificado de España, erguido sobre un promontorio rocoso.
Brutal belleza paisajística y muchas historias de naufragios a sus pies, como el del Serpent, que dio lugar al Cementerio de los Ingleses.
Faro Touriñán
El punto más occidental de la península ibérica durante varios días del año.
Salvaje, menos concurrido, perfecto para sentir el poder del océano en soledad.
Faro de Laxe
Pequeño y encantador.
Desde él puedes ver cómo el mar se abraza con la Ría de Corme e Laxe.
Ideal para una excursión relajada y fotogénica.
Faro Roncudo (Corme)
Famoso por los percebeiros que desafían los riscos para extraer el manjar más bravo de Galicia: el percebe.
El viento, las rocas y el mar crean aquí una escena épica.
Visita todos los faros desde Camping Lago-Mar
Si haces base en Camping Lago-Mar, en Muxía, estás en el corazón de la ruta de los faros.
Desde aquí puedes organizar excursiones a cada uno de ellos, con la comodidad de volver a un lugar cálido y familiar.
Después de un día entre acantilados y leyendas, nada como una cena rica, una charla al abrigo del porche y la brisa como banda sonora de fondo.
Porque cada faro guarda un secreto y desde Lago-Mar tienes la llave para descubrirlos todos.
